domingo, 15 de marzo de 2009

CANTORÍA DE LA CATEDRAL DE FLORENCIA.



Madera Nogal. Medidas 17 x 20 cm.


Pedro ha realizando en madera la Cantoría de la Catedral de Florencia realizada en mármol por Lucca de la Robbia entre 1432-1438.

La tribuna de cantores de Luca está medida por un ritmo clásico de pilastras salientes corínticas, que, con armonia, enmarcan grupos de jóvenes que cantan, bailan y tocan, según como está escrito en el Salmo 150 de la Biblia.
Sus niños y sus jovencitos que tocan y cantan son calmos y ordenados, con gestos bien medidos, ensimismados en la tarea que realizan con todo empeño hasta el punto que es posible reconocer en los cantores el tono de su voz. Presentados con gran amor nos anuncian ya aquel mundo sereno y clásico característico del artista.

La obra que estuvo encima de la puerta de la Sacristía de las misas en el Duomo, tuvo gran fama ya desde el principio y representa una de las más típicas y gentiles expresiones de la primera época del Renacimiento.

ÉXTASIS DE SANTA TERESA


La obra "Éxtasis de Santa Teresa" es la obra más conocida del escultor y pintor Gian Lorenzo Bernini. Fue realizada entre 1647 y 1651, por encargo del cardenal Cornaro, para ser colocada donde iría su tumba, en la iglesia de Santa María de la Victoria (Santa Maria della Vittoria), en Roma, donde actualmente se encuentra, en la llamada Capilla Cornaro. Está considerada una de las obras maestras de la escultura del alto barroco romano.
Representa a Santa Teresa de Jesús, escritora mística y reformadora de la sociedad religiosa, que fue beatificada en el año 1614 por Paulo V (canonizada en 1622).
Las dos figuras principales que centran la atención derivan de un episodio descrito por santa Teresa de Ávila en uno de sus escritos, en el que la santa cuenta cómo un ángel le atraviesa el corazón con un dardo de oro, que representa el amor divino. La escena recoge el momento en el que el ángel saca la flecha, y la expresión del rostro muestra los sentimientos de Santa Teresa, mezcla de dolor y placer. Según sus propias palabras:
"Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. El dolor era tan fuerte que me hacia lanzar gemidos, mas esta pena excesiva estaba tan sobrepasada por la dulzura que no deseaba que terminara. El alma no se contenta ahora con nada menos que con Dios. El dolor no es corporal sino espiritual, aunque el cuerpo tiene su parte en él. Es un intercambio amoroso tan dulce el que ahora tiene lugar entre el alma y Dios, que le pido a Dios en su bondad que haga experimentarlo a cualquiera que pueda pensar que miento... "

Las figuras están realizadas en mármol blanco principalmente, y los rayos del sol de bronce. Tiene una altura de 3,5 metros. La fuerte expresividad de la obra, el desorden de las figuras y en especial del pliegue del manto de la santa, denotan que es de claro estilo barroco. Bernini además pintó la capilla donde fue colocado el conjunto, para darle mayor realismo y sensación de misticismo.

NATURALEZA


Madera de peral 27 x 21 cm.

EUROPA

Madera de Haya. Medidas 28 x 26 cm.





Europa era una princesa fenicia a la que engatusó Zeus bajo el aspecto de un toro y se la llevó en volandas más allá del Mar Egeo.
Un día, Zeus vio a Europa jugando con la arena de la playa,semi desnuda y con candorosa inocencia.
De inmediato sintió una enorme atracción por ella y se despertaron, como en otras ocasiones, sus deseos carnales. Decidió, para lograr su interés, convertirse en un
animal, tal como había hecho otras veces y se camufló entre el resto del ganado,
adoptando la forma de un toro blanco de gran belleza.
Así se dirigió a las praderas donde Europa estaba jugando con otras doncellas tras el baño. Al verlo, todas sus compañeras salieron despavoridas, pero, por el contrario, Europa esperó allí extremadamente tranquila, como si estuviera hipnotizada
por el encanto y la mansedumbre del toro.Se le acercó y le acarició coronándole con una guirnalda de flores.
No supo bien en qué momento se encontraba sobre los lomos del toro, que aprovechó para lanzarse al mar con ella. La muchacha no tuvo miedo porque Zeus lo hizo con extrema suavidad.
Cuando llegaron a la isla de Creta,Zeus se mostró ya como un dios que era y Europa no tuvo reparos en entregarse pasionalmente a él. Se cobijaron a la sombra de un árbol, al parecer, un platanero o un sauce cerca de un arroyo que se volvió de hoja perenne para la eternidad.